Hay un famoso refrán que reza: “Dios no le da alas a animal ponzoñoso”. Entonces, ¿cómo es que Escorpio, en su último nivel termina convirtiéndose en un águila o incluso en un fénix? Yo, no entraría en muchas complicaciones existenciales y sólo modificaría el refrán a “Dios no le da alas a animal ponzoñoso, hasta que éste demuestre ser merecedor de ellas”. Encontrarse con una persona Escorpio del tercer nivel, no es tarea fácil, es casi como encontrarse con un águila calva (actualmente especie en vía de extinción). El escorpio-águila es una criatura fascinante, y no es que los dos anteriores no lo sean, pero es que el último nivel de este signo, es en realidad el más fascinante, pero también el más escaso. Por experiencia me atrevería a decir que apenas un 20% (e incluso exagero) de los nativos de este signo se encuentran en este nivel. El Escorpio-Águila , es el maestro que siempre encuentra lo mejor de ti, es el médico del que oyes que es capaz de obrar ...
Mi blog de Astrología donde puede profundizar en letras un poco más de lo que suelo hacer en las redes sociales.